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GAÑANES

Se llama gañán al mozo de labranza que trabaja a jornal. También es un gañán el que, entre mayorales y pastores, ocupaba el puesto más modesto. La gañanía  es un cuento de Joaquín Dicenta, de ambiente pastoril y nada bucólico. En dicha historia dos pastores lanzan por un despeñadero, como si fuese cosa de poca importancia, a un tratante señoritil y desaprensivo. Previamente lo habían narcotizado con hierbas del monte. También despeñaron al caballo del tratante. En una relación de precios de Jaén, correspondiente al año en que se tomó Breda se menciona la paga de estos hombres del campo: "los gañanes por dias y en todo el tiempo del año para arar a los rededores de Jaen con bestias asnales o bacunos, real y medio y de merendar y no otras cosas". Y sigue: "un gañán de mancera por un año veyntiquatro ducados" y  "un gañán por temporada de la cimiença que son quatro meses entrando el mes Setiembre, hasta fin de Diziembre cada mes gane dos ducados y medio". El gañán de mancera es el dedicado a arar la tierra. A pesar de su humilde ministerio, creo yo, el gañán no deja de tener cierta nobleza por su dedicación a las cosas del campo, por su estoicismo frente a las heladas y a los soles de agosto. Algunas veces estos gañanes se hartaban y lo mismo se embarcaban a Indias que sentaban plaza de soldados -en la compañía de algún capitán de hablar quedo y mirar fiero- o se convertían, casi sin darse cuenta, en caballistas.

Comentarios

  1. La verdad es que tenía al gañán por persona bruta y cerril, y por el cuento de Dicenta, no andaba desencaminado; por lo demás, su trabajo me parece tan loable como cualquier otro, aunque no me extraña que quisieran cambiar de oficio, pero hacerse soldado era un poco extremo, me parece.

    Saludos.

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  2. Quizás no tanto, señor de Dissortat, que no debían de faltar antiguos gañanes bajo las banderas de todos los ejércitos en la Europa de los siglos XVI Y XVII.

    Saludos.

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  3. Tampoco le veo el sentido despectivo al término "gañán" si se referían a gentes dedicadas a las arduas tareas del campo, de levantarse con el sol y trabajar hasta deslomarse y caer rendidos a la hora de la anochecida, de dedicarse en cuerpo y alma a ganarse cuatro garbanzos que llevarse a la boca.
    Un saludo

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  4. Luego, el lenguaje coloquial ya se encarga de añadir toques semánticos negativos a esta terminología antigua. En su día, "gañán" no era un término despectivo, como tampoco lo era "lacayo" y ya en tiempos más modernos, en el mundillo del comercio, el término "hortera".
    Un saludo.

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  5. Es la idea basada en el menosprecio de la aldea y de lo aldeano. Un planteamiento tan clásico como el de la exaltación del campo.

    Saludos doña Carmen.

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  6. Creo yo, don Cayetano, que nunca han sido calificativos elogiosos. Otra cosa es la naturaleza real de los que ejerciesen dichos oficios.

    Saludos.

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  7. Me ha pasado como a muchos de los que arriba comentan: siempre había oído la palabra "gañán" con connotaciones más bien negativas, pero ahora, viendo el origen de la palabra, comprueba que esa connotación está equivocada.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

    Anónimo Castellano

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  8. Sea usted bienvenido a esta tertulia sobre cuestiones antiguas. Anónimo Castellano es un nombre muy bien elegido y afortunado. En Retablo de la Vida Antigua se reverencia a Castilla. Paso a leer su blog.

    Reciba usted mis saludos.

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  9. Y muchas gracias por le generosidad que usted demuestra con sus palabras. Su blog es, de verdad, de gran categoría.

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