EL BOXEO COMO ESCUELA DE CABALLEROS
No fueron fáciles los inicios del boxeo en España. La comparación -siempre polémica- con la tauromaquia venía de antiguo. Al parecer, el combate Rhodes-Hoche en el Price, celebrado en Madrid en 1917, fue decisivo en la difusión del manly-art en España. Surgió la idea, incluso, de crear un club de boxeo -el Boxing Club- donde impartirían sus clases reputados púgiles. También se organizaría un festival en el Hotel Palace. Entre sus patrocinadores se contaban numerosos aristócratas jóvenes. Quizás por anglofilia. La relación del boxeo con la ética aristocrática, en el sentido más amplio, era notoria para los partidarios de este deporte. En este aspecto, como en otros, las semejanzas entre boxeadores y toreros resultaba obvia. Un boxeador caído en la Gran Guerra, Bernard, afirmaba: "Aparte el desarrollo físico,el boxeo constituye una escuela de valor, de paciencia y de sangre fría. En los boxeadores se hallan la garantía del valor y la tranquilidad que constituyen...