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VISITA DE ESCRIBANOS (1644)

El licenciado don Francisco de Ayala Manrique fue enviado por el Rey a Jaén en 1643. Su misión era visitar, o inspeccionar, las escribanías del Número de la ciudad. Estas visitas se realizaban bien de oficio o como consecuencia de las quejas y denuncias provocadas por abusos en los aranceles, corruptelas y excesos de diversa gravedad y naturaleza. Cabe indicar que el Número de escribanos de Jaén, una corporación influyente y con buenos contactos con el poder municipal, consiguió posponer con éxito esta enojosa obligación en distintas ocasiones mediante distintas excusas y, también, con donativos que siempre eran bien recibidos por la Real Hacienda. Al final, estos remedios no fueron suficientes o carecieron de eficacia y lo que tenía que pasar pasó. El licenciado Ayala se presentó en Jaén como juez de Su Majestad para pedir cuentas a los escribanos, gente astuta y de muy difícil fiscalización. Si, como parece, el visitador se trasladó en incómodos viajes a los pueblos dependientes de...

SAN JUAN DE ÁVILA Y LOS ESCRIBANOS

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En el epistolario de san Juan de Ávila se recoge una carta enviada a un asistente de Sevilla. Era, este oficio de asistente, similar al de corregidor. Le preocupaba al Santo la censurable y extendida costumbre de jurar en falso, no sólo por el perjuicio que causaba al buen orden de la república, sino también por el riesgo de perder el alma en que incurrían los perjuros. En particular señalaba como los "más desenfrenados", en tan reprochable comportamiento, a los escribanos. No sólo por las componendas que organizaban en sus escritorios sino por no respetar el obligado juramento de guardar el arancel. Cobraban estos malsines, en sus escrituras y actuaciones, más derechos de lo legalmente establecido. Aparte estaba la recurrente acusación -de la que eran asimismo objeto escribanos, procuradores y alguaciles- de promover pleitos y querellas "por renzillas muy livianas" e  incluso de obstaculizar perdones, partimientos de mano y conciliaciones. Justo es reconocer,...