LOS POBRES Y LA NOCHE DE MADRID
Los pobres de verdad pasaban el día en la calle, deambulando, mal recogidos en cafés, tabernas y figones. De tarde en tarde hacían algún trabajo, transportaban fardos o espuertas , trataban de sobrevivir con enormes apuros, atentos a lo que salía, viviendo al día. Por las noches los que no tenían un techo, que eran legión, buscaban cobijo en algún zaguán o en el pórtico de una iglesia. Los que conseguían unas monedas podían alquilar una cama en las fementidas casas de dormir. Los veranos eran más llevaderos y los inviernos, ya se sabe, siempre han sido malos compañeros para sobrellevar la miseria. En el Londres victoriano, según afirma Jack London en The people of the Abyss (1903), a los que carecían de alojamiento se les prohibía dormir de noche. Cuesta creerlo. Si esto era así, la pobretería londinense, sólo podía sentarse en un banco y dar cabezadas, bien derecha, aparentando, como si tal cosa, estar en vela y tomando el fresco. En Madrid no regía una normativa tan estricta....