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BOTAS, ODRES Y BOTILLOS

La bota va y viene por el área de España y por los espacios de la Historia, decía Azorín, que escribió sobre curtidores, zurradores, guarnicioneros, talabarteros, boteros, odreros, guadamecileros y pellejeros. Gracias a sus páginas sabemos que los pellejos de mayor capacidad eran las odrinas y los de menos el botillo. Azorín encontraba esta explicación al uso y difusión de las botas, odres y demás: "España es un país quebrado, montuoso. Hay en España caminos reales, o carreteras, y hay caminos vecinales  y caminos de herradura. Por los de herradura sólo pueden transitar las caballerías aisladas o recuas. Oficio también nacional es el de recuero, trajinero o cosario. Ninguna vasija más apropiada para ser conducida a lomos de macho, por quebradas y puertos, por cotarros y caminejos torcidos y pedregosos que la vasija de cuero." Y sigue: "Quedamos, pues, en que la bota es utensilio eminentemente nacional. Se encuentra, como en su propia casa en mesones, paradores y vent...

MÁS SOBRE ARRIEROS

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Baile entremesado de los carreteros de don Juan de Matos (1608-1689) es un entremés del siglo XVII, hay una referencia a los de este oficio , indispensable para el mantenimiento de los abastos y comunicaciones. Un buen arriero debía ser hombre bragado, bregado y de recursos. Acaba con una advertencia: “nadie llegue à meterse / con los arrieros; / que son hombres que al diablo / se dan por tercios". El que aparece en la ilustración, vara en mano, es de finales del XVIII.

AZAFRANES SOSPECHOSOS

No todo lo elaborado en tiempos antiguos era natural, puro, sin trampa ni cartón. Esta idealización del pasado, de lo tradicional, se ha convertido en tópico de la publicidad actual.  Las pobres gentes de ayer comían y bebían productos, en muchos casos, de pésima calidad, mal elaborados, en dudoso estado y de incierta procedencia. Ya citamos un caso, comentado por Jerónimo de Barrionuevo en sus Avisos , en el que un tendero, sin conciencia y sin consideración hacia sus clientes, mezclaba tierra de muertos con el chocolate . Decían algunos, ingenuamente, sin saber de estas macabras recetas, que hasta sabía bien el brebaje. Hay gustos para todo. Las denuncias contra pasteleros, por elaborar empanadas con carnes de incierto origen - "huesos, moscas, vaca y caldo" decía Quevedo- y contra taberneros, éstos por bautizar el vino, son abundantes en el siglo XVII. Y no se tome a irreverencia lo anterior pues ya Tirso de Molina escribió en El Caballero de Gracia:      ...

ARRIERÍA

Los caminos de España o el batallar de arrieros, recuas y mozos de mulas. Fue la arriería ocupación muy frecuente entre los moriscos. También eran célebres, en este útil oficio, los arrieros maragatos, de una formalidad de marca mayor en sus tratos, sin perjuicio de los de Arévalo y los de Ibros, éstos en el Reino de Jaén. Los arrieros transportaban mercancías, trajinaban con mercaderías de diversa naturaleza y llevaban, de unos sitios a otros, cargas, paquetes, equipajes, cartas, obsequios, documentos, dinero y noticias. Al igual que los carreteros tenían fama de juradores y mal hablados. Quevedo acompañó a Felipe IV en su viaje a Andalucía en 1624 y dio cuenta del trance pasado cerca de Linares cuando, empantanados y calados de arriba a abajo, "Oíanse lamentos de arrieros en pena, azotes y gritos de cocheros, maldiciones de caminante". Si se tenía la penosa obligación de viajar, pues muy pocos lo hacían por afición, era aconsejable concertar plaza con un arriero de confianz...