MÁS SOBRE EL ATAVÍO DE LA GENTE DE COLETA
El Padre Coloma conocía bien el mundo taurino. No siempre lo trataba con benevolencia aunque no deja de percibirse en su obra el rescoldo de una vieja afición. En su obra Pilatillo aparece Frasquito Muñoz, conocido como Desperdicios. Un personaje de ficción que no debe confundirse con el torero Manuel Domínguez, célebre por su desgarro y entereza. Coloma, con pocos paños calientes, describe a Desperdicios , al de la novela no al de verdad, insisto, como "parte infinitesimal de un Paquiro o de un Redondo, que muy bien podía ser un pillo de playa, un pelón del matadero, o un recluta de presidio". No está mal el plantel de posibilidades. Los pelones de matadero debían de ser tipos de cuidado, de incierta y aperreada vida -sería asunto de interés escribir sobre ellos- pero no nos detengamos y volvamos al Desperdicios de Coloma "preso en unos calzones negros tan ajustados que parecían de punto, con faja de lana encarnada, chaquetita corta gris con...