LA POBRE MUERTE DE DON JUAN DE AUSTRIA
"Al anochecer del martes 16 de septiembre de 1578, sintió repentinamente don Juan de Austria intenso frío de calentura y un como desabrigamiento general de todos sus miembros". Estaba en el campo de Tirlemant, después de la jornada de Malinas. Temieron unos que fuese la peste, que señoreaba en el campo protestante, y otros el veneno. Supo Don Juan que se moría y mandó que lo llevasen a un fuerte, a una legua de distancia, que entonces construía Gabrio Cervelloni. Quiso que su traslado no fuese conocido por sus soldados para que no cundiera entre ellos, tan fuertes siempre, ni la melancolía ni el desánimo. Prepararon en el fuerte un palomar que servía de alojamiento a don Bernardino de Zúñiga, capitán de Infantería. Lo limpiaron, mandaron colgar lumbreras y damasquillos y rociaron todo con agua de olor. Después subieron por una escalera de palo a Don Juan que en tantos palacios había vivido. Su confesor fray Francisco de Orantes escribiría después a Felipe II: "Murió en ...