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LA FUGA DE DOS BANDOLEROS (1766)

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                                                 (Casas del Cabildo de Baños de la Encina, Fotografía de Diego Muñoz-Cobo.) No es cuento, Sierra Morena era un lugar muy peligroso hasta la fundación de la Guardia Civil, la construcción del ferrocarril y la difusión del telégrafo. La causa era el bandolerismo. Frente a interpretaciones románticas y supuestas justificaciones sociológicas o económicas, la actuación impune de partidas de ladrones en los montes españoles, no sólo en Sierra Morena, supuso la comisión de crímenes horrendos, robos, secuestros y demás desmanes. También, por supuesto, un serio obstáculo al comercio, las comunicaciones y una pérdida incalculable de ingresos para la Real Hacienda como consecuencia del contrabando. La tolerancia y la complicidad, de buen grado o forzada, del paisanaje y de las autoridades locales originaron que en comarcas...

MALAS ARTES DE PESCA EN EL SIGLO XVIII

El deterioro medioambiental viene de antiguo. En las ordenanzas del concejo de Baños de la Encina *, del Reino de Jaén, a mediados del siglo XVIII, se prohíben ciertos métodos de pesca nada deportivos e irrespetuosos con la naturaleza. Así se recoge en dicha normativa:  "que algunas personas en el tiempo que se corta dicho río hechan algunas yerbas nozibas y benenosas en las tablas principales de el a fin de matar pezes". Desconozco qué tipo de hierbas -utilizadas como cebo según las ordenanzas- podrían tener estos efectos tan perniciosos. Cabría la posibilidad de que se tratase de algún tipo de compuesto. Tal práctica se castigaba con quince días de calabozo y multa de 2.000 maravedíes.De aplicarse con rigor dichas sanciones, algo más que dudoso, el infractor mejor o peor acomodado en las instalaciones municipales, durante medio mes, tenía tiempo para meditar sobre la conveniencia del uso de la caña o vara de pescar -como la llamaba Juan del Enzina-, las atarrayas y los...

LOBOS, CHOZOS Y CORRALES

El universo de pastores y serreños está repleto de matices, usos y detalles perdidos en el tiempo. Éstos dan fe de un mundo extinguido o del que apenas quedan algunas reliquias, arcaísmos que, azarosamente, han sobrevivido. Corrales, chozos y tinados erigidos en el monte son un buen exponente de lo anterior. Las ordenanzas municipales de Baños de la Encina en 1742* autorizaban la construcción de corrales de monte "no haviendo en la Sierra Morena otras defensas para defender los ganados menores de la imbasion de los lobos que continuamente los persiguen, y espezialmente en el tiempo de parideras". Se construían con "lentiscos, jaras, juagarzos, estepas, labiernagos, madroños". No debía de ser tarea ligera enfrentarse a los lobos , en corto y por derecho, con barreras tan modestas. De tales tragos proceden los romances de lobas pardas y perros valerosos , protegidos con hierros o carlancas .  Para conservar el extenso patrimonio forestal del Concejo de Baños las Ord...

NAVAS

Escribe Mariano Benavente y Barreda en su Grandeza y Miseria de la caza mayor en España (1994) que una nava es una llanura elevada y   yerma, rodeada de montañas y cerros. También se entiende por nava la tierra baja y llana. Según el citado autor la nava corresponde, con mayor frecuencia, al terreno llano entre montañas, y afirma que es término "de gran solera hispana, de origen sin duda prerrománico y que constituye el primer elemento de muchos topónimos que se refieren a fincas serranas: Navalcaballo, Navalcardo, Navalasno, Navalaborrica, Navamartina, Navalayegua". Por otra parte, el navero es el que vive en las navas o en pastos a poca altitud. Afirma Benavente y Barreda que es nombre dado, no sin cierto matiz despectivo, a esta gente por aquéllos que viven en serranías más arriscadas y cerradas.

LIBRE COMPETENCIA Y QUIEBRA MUNICIPAL EN 1701

En 1701 Lucas Rodríguez y Sebastián Soriano, vecinos de Baños de la Encina, en el Reino de Jaén, denunciaron ante las autoridades municipales de dicha villa, a Juan Rodríguez de Espinosa. La acusación consistía en que "está vendiendo en la casa de su morada de todos cuantos géneros hay de especiería, siendo así que nos los otorgantes somos los arrendadores de los puestos de tiendas y no vendemos porque el susodicho nos haze mala obra y todos los demás vezinos desta villa acuden a comprar a dicha su casa".  El problema era complejo. Los concejos estaban en una situación de quiebra desde finales del siglo XVI. Sus principales fuentes de ingresos eran las sisas, los arbitrios y el arrendamiento de propios y bienes comunales. También intervenían en otros campos de la actividad económica. Los comerciantes, por ejemplo tenían, con frecuencia, que arrendar tiendas y puestos al propio municipio. Debían vender a precios altos para obtener un margen de ganancia, para poder vivir y ad...

LO INAGOTABLE

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"Vagaba por los ámbitos vacíos   del humilde y herboso cementerio, el aroma de muerte que despide                la tierra de los muertos."                 José María Gabriel y Galán, "Lo inagotable", Castellanas (1902). La fotografía pertenece a  Baños de la Encina, Tenerife y otras cosas  y se publica en Retablo de la Vida Antigua gracias a la cortesía de don Diego Muñoz- Cobo