LAS HAMBRES DE 1868
Malos tiempos: "Estábamos a fines del Otoño del año de la gloriosa, o sea de 1868. La cosecha de cereales había sido escasísima, casi nula. Las clases proletarias, los trabajadores del campo andaban a la cuarta pregunta, y en el no distante pueblo de Mancha Real, empezaba a dibujarse el hambre, entre las gentes desvalidas. A diario salían muchos infelices al campo, esperando encontrar en él algo que sirviera para aplacar, ya que no para satisfacer su grande necesidad. Solían no hallar ni un mal espárrago en la tierra seca y estéril. Los pobres, perdida aquélla su única esperanza, mendigaban un pedazo de pan de cortijo en cortijo". Así lo recordaba Sebastián, veterano del Arma de Artillería y guarda del cortijo de Peñaflor en la tierra de Jaén, y así lo contó a don Manuel Moreno Castelló. Los años de 1867 y 1868 fueron de sequía. Entre el otoño de 1867 y la primavera del siguiente año hubo rogativas, en ciudades y pueblos, para que Dios tuviese a bien enviar las necesarias ...