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Mostrando entradas de octubre, 2012

LA ADMIRACIÓN Y EL SILENCIO

Un buen consejo para los que aspiran a seguir la vía caballeresca y gentil: "La admiración se precia más del silencio, que de la voz, o la pluma". Mantenía esta afirmación nuestro caballerizo don Lope de Valenzuela y Peralta, veinticuatro de Baeza. Capaz fue el tiempo, asistido por los siglos y el olvido, de empañar su recuerdo mas no su razón.

En la introducción de la obra de don Gregorio de Tapia y Salcedo, Exercicios de la Gineta al príncipe D. Baltasar Carlos, Madrid 1643.

TRATARSE POR CARTA

Los españoles de los siglos XVI y XVII descubrieron y se aficionaron al correo. En 1580 se abrió en la Puerta del Sol de Madrid una estafeta en la que los particulares podían enviar o recoger sus cartas. Ya no era el correo un medio sólo destinado a los más graves asuntos de la Monarquía. Una villa de la España interior como Pozoblanco, en el Reino de Córdoba, tenía en 1622, dentro de sus modestos gastos, una asignación especial para correos. Años antes, el Concejo de Jaén, apremiado a hacer ajustes muy estrictos en sus cuentas, que en esto como en todo hay pocas cosas nuevas, consideraba imprescindibles los gastos destinados a correos y estafetas por ser necesarios al bien público. El desarrollo del estado, desde el final de la Edad Media, y el propio nacimiento del mundo moderno son incomprensibles sin estos modestos pliegos que, en unos cuantos días, recorrían extensos espacios. Las propias relaciones personales así como las complejas redes de patronazgo se configuraban a través d…

NOCHE DE PERROS Y MALA JORNADA

Ahora que comienza la temporada de caza es buen momento para recordar a don José Moreno Castelló, profesor y silvelista, hombre elegante. En sus escritos sobre caza, a finales del siglo XIX, describió las penalidades pasadas en un cortijuelo, cerca del Guadiana Menor, en la provincia de Jaén.  El relato tiene mucho sentido del humor y no carece de interés etnográfico pues refiere algunos detalles sobre formas de vida del pasado y la pobreza existente en los medios rurales. Don José se desplazó allí con otro cazador, también cuquillero, con la esperanza de, al día siguiente, cazar la perdiz con reclamo. Vivían en el cortijillo, que les iba a servir de alojamiento, dos hermanos solteros y de pocas palabras. La única pieza habitable era la cocina que se hallaba a la entrada. A cada lado de la lumbre había dos poyos, para sentarse o dormir, con apenas un par de metros de longitud. El combustible para la lumbre consistía en boñigas de reses vacunas y granzones. El alumbrado se limitaba a u…

FERNANDO VII O EL DISIMULO SIN GRANDEZA

Fue el monarca más nefasto de la Historia de España. Conformes. Sin embargo su personalidad suele describirse con unos rasgos tan toscos como su expresión y sus facciones. No seremos sospechosos de pertenecer al partido fernandino si reconocemos que tras su aparente garrulería, velada por el humazo de cigarros bastos y la falsa franqueza de sus palmadas en la espalda había algo más. Una suerte de sagacidad maliciosa, decantada por la experiencia y lo mucho que había visto. Quintana, liberal español, en sus cartas a Lord Holland, escribe al respecto: "Consideradle desde niño, mal querido de sus padres, eclipsado y desairado por el arrogante visir [Godoy], alejado de todo influjo y representación, contrariado casi siempre en sus gustos y aficiones, observado en su conducta, rodeado de espías y amagado muchas veces, según se decía en aquel tiempo, de perder alevosamente la vida para que perdiese la corona". La Corte siempre fue un lugar peligroso. En los tiempos de Antonio Pér…

DOCE DE OCTUBRE

"¿Dónde está -decidme- una palabra clara, una sola palabra radiante que pueda satisfacer a un corazón honrado y a una mente delicada, una palabra que alumbre el destino de España?".

José Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote, 1914

LA ELEGANCIA DE ANTONIO FUENTES

La decisión de Juan Belmonte de desprenderse de la coleta, el trato con escritores y sus sinceras aficiones intelectuales se han considerado como un gesto de ruptura con el estilo que, desde siempre, había caracterizado al torero dentro y fuera de la plaza. Belmonte que revolucionó la tauromaquia en tantos aspectos y cuya correspondencia con las vanguardias de su tiempo es evidente, no era del todo original en tales gestos. Ya el marqués de Premio Real,  en su obra Semblanzas de los toreros del día (1900), escribía lo siguiente de Antonio Fuentes: "Es exageradamente elegante en el vestir, y es reo entre la afición sevillana de haber importado el uso de corbata, los trajes de forma inglesa y otros detalles de la toilette masculina de los señoritos". Atenuaba, eso sí, su elección que no dejase de vestir el traje corto "al que en días solemnes da la preferencia, rindiendo así pleitesía a la tradición". Junto a esto menciona Premio Real sus lujos y alardes de elegante…

DE ANTIGUA CIRUGÍA MILITAR

En la cirugía militar de siglos pasados hubo apasionadas polémicas sobre cuál era el tratamiento más adecuado para curar las heridas de arma de fuego. Se creía que la bala estaba envenenada por la pólvora.  Esto provocó frecuentes diferencias sobre si era o no conveniente extraer el proyectil. Los contrarios a esta última práctica consideraban, con buen criterio, que muchas veces era más peligrosa la operación que el arcabuzazo. Las heridas de bala, pensaban, se debían curar con aceite hirviendo para cauterizarlas y se podían cerrar con un compuesto a base de clara de huevo y yeso cernido. Algunos cirujanos aconsejaban aplicar sobre la herida, entre otros remedios, bálsamo del Perú, lombrices secas, grasa de cachorros, sangre de drago, bol arménico y acíbar. Era conveniente suturar las heridas con tripa de cordero, cuerdas de vihuela o hilo de seda. Se recomendaba proceder al cosido "con técnica de pellejero". Es evidente que no se andaban con tapujos en este aspecto. La her…