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UN CONSEJO DE CÁNOVAS PARA TIEMPOS DE PENURIA


Hace unos meses recordábamos un consejo de Ortega para afrontar la crisis. Ahora aportamos otro, éste de Cánovas, recogido en El solitario y su tiempo. Aunque, en su realismo y sentido común, entreverado de moderado pesimismo, carezca de la aristocrática elegancia y, hay que reconocerlo, del matiz snob que, en cambio, tenía el del filósofo, ambas afirmaciones no son necesariamente incompatibles. He aquí la exhortación de Cánovas a nuestros bisabuelos y tatarabuelos y que no convendría olvidar en estos tiempos de penuria: "trabajad, inventad, economizad, ahorrad sin tregua; no contraigáis más deudas, no pretendáis tanto adquirir como conservar, no os fiéis sino de vosotros mismos, dejando de tener fe en la fortuna". No está nada mal y, aunque parezca atrevida la comparación, recuerda al Mary Gloster de Kipling. Además recoge buena parte de la visión del mundo y de las virtudes de la injustamente denostada clase media del XIX.

Comentarios

  1. Lo que dice Cánovas esta bien... si tienes trabajo.
    Si no trabajas, porque no hay donde, mal puedes llevar acabo esto, no te parece?
    Sin dinero, nada de nada.
    Saludos.

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  2. Muy buen consejo nos da el gran Cánovas. ¿Cabe esperar que los que tienen la responsabilidad estén tan a la altura de las circunstancias o - mejor - tengan un ejemplar del libro de donde Usted ha escogido la cita? Siempre hay esperanza. Un saludo

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  3. Bien lo sabía don Antonio. También muchos ahora. En el sacrificio de todos está la esperanza.
    Un saludo.

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  4. El problema de esta afirmación canovista es que está bien para practicarla hoy en día si tiene uno dónde ahorrar y si carece de recortadores a mansalva. Voy además a ser mala y la voy a retrotraer a la época en que vivió don Antonio. ¿Quién podía ahorrar en aquellos tiempos luctuosos? Me temo que sólo la burguesía y el clero. En todo caso las visiones sobre la crisis de dos pensadores tan contrapuestos hacen pensar sobre la situación en que vivimos.
    Saludos

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  5. Como dice DLT, en el sacrificio de TODOS está la posibilidad de unidos vencer las dificultades.
    Un saludo.

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  6. La situación en ese caso es terrible,sin duda, pero incluso en tal situación el consejo de Cánovas sería aplicable en cuanto a la necesidad de inventar o de tener iniciativa,de tener confianza en las propias posibilidades y de ponerse manos a la obra. Si todo esto falla el desastre es total. La necesidad de ajustarse al máximo,al fin y al cabo, es imprescindible en casos de emergencia aunque, claro está, para ahorrar hay que tener unos ingresos mínimos.

    Muchas gracias por su comentario Ohma. Y reciba usted mis saludos.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Los que gobiernan están obligados a conocer a Cánovas por afinidad ideológica. Los que están fuera del ámbito liberal-conservador también pues es obvio que era un político de primer orden, se esté o no de acuerdo con sus planteamientos. Pero para esto hay que tener unos conocimientos y unas lecturas de Historia, algo que falta en buena parte de la actual clase política. Los consejos de Cánovas son perfectamente aplicables y creo, sinceramente, que sólo a través de unas líneas de actuación como las expuestas se podrá salir de esta lamentable situación.

    Saludos y gracias por su comentario Herr B.

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  9. Cánovas hablaba siempre muy claro. Y la situación de España, a finales del XIX, no dejaba de tener similitudes con la actual no tanto en la cuestión económica como en lo político.

    Muchas gracias por su comentario. Saludos señor DLT

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  10. Yo creo que el consejo de Cánovas es sensato cuando pienso en la proposición contraria. Imaginemos que un individuo nos propusiese lo siguiente: "trabajad poco o nada, no tengáis iniciativa alguna, gastad sin tregua, a endeudarse sin miedo, comprad para tener más cosas que ya pagaréis, a fiarse de los que mandamos que somos los que sabemos y que salga el sol por Antequera". Sería terrorífico y no es tan irreal esta propuesta comparada con cosas que hemos oído.

    Respecto a la capacidad de ahorro estoy, en parte de acuerdo con usted, pero con matices. Cuando hablamos de burguesía nos referimos a un ámbito muy amplio que va desde los menestrales y artesanos acomodados a los grandes financieros y propietarios. La clase media baja sí que ahorraba e incluso las clases populares conseguían, con grandes sacrificios, hacerlo. De lo contrario no se habría producido la movilidad social que, de hecho, tuvo lugar en el XIX español. Los jornaleros del campo, desde luego no podían ahorrar ni un real.



    Saludos y muchas gracias por su comentario, doña Carmen.

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  11. Desde luego señor de Valverde. Y los que están a la cabeza son los primeros que deben dar ejemplo.

    Saludos y gracias.

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