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FESTEJOS POR EL MATRIMONIO DE ISABEL II



En La Lidia de 3 de abril de 1892 Federico Mínguez publicó los siguientes datos, extraídos de documentación perteneciente al Archivo Municipal de Madrid. Consta que para celebrar la boda de Isabel II con Don Francisco de Asís se celebraron dos festejos, el 14 y 16 de octubre de 1846. Participaron los siguientes espadas: Juan León, Juan Jiménez, Francisco Montes, Francisco Arjona Cúchares, Juan Martín, José Redondo Chiclanero, Manuel Díaz Lavi, Gaspar Díaz, Juan Lucas Blanco, Pedro Sánchez, Antonio del Río, y Julián Casas. Se compraron 105 toros correspondientes a las siguientes ganaderías y con los precios que se reseñan:
  • Cuatro toros de don Joaquín Mazpule a 1.000 reales cada uno: 4.000 reales.
  • 28 toros del marqués de Casa Gaviria a 3.000 reales cada uno: 84.000 reales.
  • 28 toros de los duques de Osuna y Veragua a 3.000 reales cada uno: 84.000 reales.
  • Tres toros de la viuda de don Rafael José Cabrera a 2.600 reales cada uno: 7.800 reales.
  • Cuatro toros de don Manuel Bañuelos Rodríguez a 1.500 reales cada uno: 6.000 reales.
  • Tres toros de la viuda de don Pedro Lesaca a 3.400 reales cada uno: 10.200 reales.
  • Dos toros de don Manuel de la Torre y Raurí a 2.800 reales cada uno: 5.600 reales.
  • Cuatro toros de don Elías Gómez a 2.500 reales cada uno: 10.000 reales.
  • Cuatro toros de la condesa de Salvatierra a 2.400 reales cada uno: 9.600 reales.
  • Dos toros de don Luis de Lizaso a 1.600 reales cada uno: 3.200 reales.
  • Tres toros de don Luis María Durán a 2.900 reales cada uno: 8.700 reales.
  • Seis toros de don Manuel Antonio de Palacio a 1.950 reales cada uno: 11.700 reales.
  • Tres toros de don Diego Hidalgo Barquero a 2.700 reales cada uno: 8.100 reales.
  • Tres toros de don Saturnino y de don Vicente Ginés a 2.200 reales cada uno: 6.600 reales.
El gasto total de las reses ascendió a 279.500 reales. Se pagaron a las cuadrillas 25.000 duros, incluyendo la ida y vuelta a Andalucía de donde procedían en muchos casos.

Adrian Shubert en su imprescindible estudio, A las cinco de la tarde. Una historia social del toreo (1999), cita la relación de los festejos, escrita por Antonio Rubio, en la que se da cuenta de la asistencia de todos los cuerpos del Estado: consejos, tribunales, ministerios, direcciones y su colocación por orden jerárquico. Comentaba el cronista -no sin cierta resignación- que como consecuencia de los tiempos modernos "las fiestas reales de 46 se han visto obligadas a dar entrada a tres clases nuevas, y lo que es más, casi omnipotentes: el parlamento, los capitalistas y el periodismo [...] Es cosa de la época: la sociedad ha roto filas y no es fácil que vuelva la antigua formación".

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