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LOS MAL PAGADOS TOROS DE DON VICENTE PERDIGUERO



Don Vicente Perdiguero era vecino de Alcobendas y ganadero de reses bravas cuando la invasión francesa. Vendió quince toros al Ayuntamiento de Madrid en 1808 “para obsequiar a S.M. Imperial y Real, el Emperador de los Franceses y Rey de Italia”. El precio total de las reses ascendía a 25.500 reales, a razón de 1.700 reales cada una. Era intendente de Madrid el marqués de Perales. Si bien, al final no hubo festejo en honor a Napoleón, los toros se emplearon en los regocijos por la proclamación de Fernando VII, entre el 26 y 28 de agosto de 1808. Todos estos datos los recogió en su día, así como los que siguen,  el estudioso y taurómaco don Higinio Ciría y Nasarre. No sabemos como se portaron los toros pero sí que su cobranza le supuso a don Vicente pesadumbres y quebraderos de cabeza sin fin. Mil gestiones, idas y venidas, escritos y súplicas, tuvo que poner en danza nuestro ganadero para recibir lo que, en justicia, era suyo. Exponía, además, que había sido expoliado por los franceses que le habían arrebatado las mulas de su labor, así como un número indeterminado de vacas y carneros. Un desastre. Por si no era bastante aportó -supongo que a regañadientes- tres toros más para unos festejos en homenaje a Napoleón por la Virgen de Agosto de 1815. Los concejos siempre habían pagado tarde y mal, desde hacía siglos, y cuandio la supervivencia de España estaba en juego, bien podía esperar el que había vendido, de buen o mal grado, toros para celebrar a los Bonaparte. Sepa, sin embargo, el lector que al final le pagaron en mayo de 1815.

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