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FESTEJOS POR LA CANONIZACIÓN DE SANTA TERESA EN JAÉN

En 1622, recién iniciado el reinado de Felipe IV, fueron canonizados santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier y san Isidro Labrador. Estos grandes sucesos se celebraron con toda suerte de oficios religiosos y festejos. Estaba bien alegre España y Jaén no fue una excepción. Tanto los jesuitas, que demostraron un gran entusiasmo, como los carmelitas descalzos se afanaron por dar el mayor realce a la ocasión. Desde la beatificación de santa Teresa, en 1614, esta orden celebraba fiestas en su honor durante el mes de octubre. En 1618, los Carmelitas de Jaén gastaron nada menos que cien ducados en fuegos artificiales que, lamentablemente, no se pudieron disfrutar por el mal tiempo que hizo durante aquellos días*. Cien ducados era mucho dinero y la Santa los habría empleado probablemente en otros menesteres. También los temporales obligaron a que se suspendiese un festejo de dieciséis toros. La tauromaquia no era una novedad en las celebraciones carmelitanas pues con motivo de la mencionada beatificación hubo toros en todas las poblaciones donde había conventos de la orden. Se lidiaron más de doscientas reses. Así lo afirmó, al menos, fray Diego de San José en 1615 **. En estas circunstancias, a finales de agosto de 1622, el prior de los Carmelitas Descalzos invitó al Cabildo municipal de Jaén a la procesión y demás oficios religiosos organizados en honor de la Santa por su canonización***. El dos de septiembre, corregidor y caballeros veinticuatro, decidieron unirse a las celebraciones. El día de san Francisco de Asís hubo una procesión que partió de la Catedral de Jaén y se dirigió al convento de las Descalzas. El cinco de octubre la Justicia, Regimiento y demás oficiales del Cabildo municipal asistieron a una fiestas religiosas en dicho convento. Los regidores ordenaron, además, que durante la víspera, ya acabado el día, se encendiesen luminarias en las casas del Ayuntamiento y se lanzase abundante cohetería. Pidieron a los vecinos que iluminasen sus casas para que todas las calles tuviesen un alegre aspecto. Debió de parecer la ciudad castillo de libro de caballerías entre tantos resplandores. Se dispuso además la distribución de cera entre los caballeros del Ayuntamiento. Todo lo relativo a la cera provocaba en el seno del Cabildo diferencias y suspicacias por razones protocolarias y económicas. Unos decían que era muy cara, otros que no todos tenían derecho a llevar vela, otros proclamaban que sin vela no salían en la procesión y, también, había polémicas sobre si había que entregar al Ayuntamiento los cabos de cera sobrantes o si se los podía llevar cada uno a sus casas. Se podían jugar dieciséis toros y no había más cuestión pero en lo de la cera se enconaban las diferencias, Detrás de cada candela había un agravio y una suspicacia protocolaria. Eran así y no tenían remedio. Benditos sean. Se encomendó la organización de todos estos regocijos a  los caballeros veinticuatro Juan de Baena Calle y don Luis de Villalbos y al jurado Gaspar de Palma. Para pagarlos se libraron 500 reales de los que la mitad se emplearon en "los artificios de fuegos y danza en la fiesta que hiço la ciudad a la Santa Theresa de Jesús". Respecto a la danza, hace años encontré una escritura notarial en la que se especificaba que Jusepe Martínez de Ávila, vecino de Jaén, se comprometía a “sacar el dia de la prozesion de la Santa Madre Teresa de Jesús que a de ser a cinco de otubre deste año desde la Iglesia Mayor hasta el Convento de los Carmelitas Descalzos dos danzas una de sarao y otra de Yndios”. Debió de ser un llamativo espectáculo, en particular la danza de indios. Y, por supuesto, se corrieron toros en aquellos días, en concreto el 10 de octubre de 1622 y no sólo en honor de santa Teresa sino también de don Alonso de la Cueva, marqués de Bedmar, al el Papa había hecho cardenal. Se construyeron tablados y se alquilaron balcones y terrados para ver la lidia.

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*Coronas Tejada, Jaén, siglo XVII, Jaén 1994, págs. 228-229.
**Rodriguez Villa, Antonio, La Corte y la Monarquía de España en los años de 1636 y 37, Madrid, 1886.
*** Archivo Municipal de Jaén; actas capitulares correspondientes a los cabildos celebrados el 2 de septiembre y el 17 de octubre de 1622.

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