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VOLATINES PARA EL CORPUS DE 1617

El 20 de mayo de 1617 Luis de Cáceres, vecino de Sevilla, se obligó ante escribano a ejecutar en la Plaza de Santa María de Jaén, el día del Corpus Christi, las siguientes proezas:

" [en una] maroma gruesa las vueltas y danzas  que se hacen sobre la maroma, y metido en un costal hacer las vueltas que se hacen, y andar sobre la maroma con tablillas en los pies. Y hacer cabriolas y saltos en la maroma y las demás pruebas que se hacen. Y así mismo me obligo a volar sobre otra maroma delgada. Y tengo que dar vueltas en el tablado, y ensartar hebras de hilo por el ojo de una aguja, y hacer la prueba de los platos, huevos y vasos y espadas, y otras muchas vueltas. Y hacer la máscara indiana y, en dónde hubiere tablado y parte acomodada en las calles Maestras por donde ha de andar la procesión, me obligo de dar vueltas."

Nuestro artista, por tan arriesgado y completo programa, cobraría veinte ducados. No era mala paga. Dejo al lector la consideración de precisar cuál de estos números sería el más vistoso y audaz. Reconozco que lo de andar con tablillas en los pies sobre una soga me parece del mayor mérito. Dar vueltas metido en un costal, trepidante y con probado riesgo de sufrir vahídos. Respecto a volar sobre la maroma no puedo sino asombrarme aunque, la verdad sea dicha, desconozco si el acróbata cubrió un trayecto fue muy largo o, sin fortuna, dio con sus costillares en el empedrado. Mucho se debió de hablar en Jaén de los prodigiosos alardes de valor y agilidad de Luis de Cáceres, volatinero del Siglo de Oro.
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 * Esta escritura y otras de gran interés se recogen, muy bien glosadas, en el espléndido libro de Manuel López Molina, Vida y mentalidades en el Jaén del siglo XVII, 2005, que tuve el honor de prologar.

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