Ir al contenido principal

TOROS, AVIADORES Y PARACAIDISMO

JEAN MAUVAIS


El 16 de agosto de 1913 se lidiaron en Jaén reses de Romualdo Jiménez, de La Carolina, por José Sánchez Hipólito y Francisco Díaz Pérez Pacorro.  Antes de iniciarse el festejo, el aviador Jean Mauvais hizo unas acrobacias en su aeroplano que fueron muy aplaudidas. Mauvais fue un piloto de gran reputación y un tipo valiente. Entre sus hazañas cabe destacar el primer vuelo campo a través realizado en España. Fue el 23 de octubre de 1910, desde Madrid a Guadalajara y la correspondiente vuelta con parada intermedia. Digno era de compartir el pan y la sal con los otros héroes, con los que se jugaban la vida en el ruedo.

Existía cierta tendencia a combinar arriesgados vuelos con festejos taurinos en aquellos años. Así, en la feria de San Lucas de 1923 hubo dos corridas de toros con sus respectivas demostraciones aeronáuticas. El 18 de octubre se torearon reses de Narciso Darnaude, antes de Gregorio Campos, Nacional II y Nicanor Villalta. Actuó de sobresaliente Durruti. En medio de la corrida apareció el aeroplano de Alberto Bayo y saltó sobre la arena el paracaidista argentino Carlos Turco Greco. Alberto Bayo fue un hombre de vida arriscada y aventurera. Piloto en la guerra de Marruecos, encuadrado en el Tercio, militó años después, cuando la guerra de España, en el bando republicano. Vivió en el exilio y acabó, al parecer, en la Cuba de Castro. Greco fue un pionero en el paracaidismo o parachutismo, como se decía en la época. Moriría en Argentina, en mayo de 1933, con motivo de un peligroso salto. Si bien no tuvo mal descenso el día de san Lucas, contó con mala fortuna al día siguiente cuando toreaban los diestros citados anteriormente y, además, Braulio Lausín. Bayo hizo unas espléndidas acrobacias pero Greco no acertó y, en vez de caer en el coso, acabó en los desmontes de El Arrastradero.

Los datos relativos a los festejos citados  en  Manuel López Pérez, "Entre el sol y la sombra: un siglo de toros en Jaén", Senda de los Huertos, 57-60, 2000.

Comentarios

  1. Si no me equivoco, y esto seguro que lo sabrás mejor que yo, la relación entre las corridas de toros y surcar los cielos viene de antiguo porque ya en el siglo XVIII en España tenían lugar exhibiciones de despegues de globos aerostáticos en los festejos taurinos, ¿verdad?
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Nunca pensé que pudiera existir relación alguna entre los festejos taurinos y la aviación. Es evidente que coinciden en el valor y en el sentido del espectáculo. Muy interesante. Me gustan, sobre todo, esas vidas casi anónimas, perdidas en el tiempo, que usted esboza y rescata del olvido: oscuros aviadores de vida incierta que se ganan la vida participando en espectáculos populares (no están tan lejos, con perdón, de Buffalo Bill). Sus vidas podrían ser el germen de una novela. Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Dos actividades sumamente arriesgadas y merecedoras del aplauso del público entusiasta asistente, algo así como si fueran los nuevos gladiadores de tiempos no tan remotos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. La vida de Alberto Bayo da para mucho y fue parte importante de la revolución cubana, Castro siempre le estuvo agradecido.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Ciertamente son dos actividades que de antemano uno no relaciona.

    Por otra parte, no podemos negar que el espectáculo llama al espectáculo, y que los españoles nunca hemos escatimado en ese sentido.

    Muy interesante información. Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Así era, doña Carmen, en el siglo XVIII y en el XIX los festejos taurinos se complementaban con todo tipo de atracciones y curiosidades de la más diversa naturaleza. Era todo un espectáculo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. La vida arrastrada, decidida, aventurera, bohemia, con sus heroísmos y sus miserias. El ejemplo de Buffalo Bill que usted recuerda es muy apropiado. Siempre nos producía, a algunos, cierta pena el verlo allí,bajo la triste luz de los circos,en vez de en los grandes espacios.

    Reciba mis saludos, viejo amigo.

    ResponderEliminar
  8. Era algo de arte total. Pero, a diferencia de la ópera o del teatro en los toros el riesgo es absoluto.

    Saludos, don Cayetano.

    ResponderEliminar
  9. Combinar las demostraciones aeronáuticas con los festejos taurinos estaba en boga en aquellos años. La capacidad de admiración de la gente, al respecto, inmensa.

    Saludos, señor Anónimo Castellano.

    ResponderEliminar
  10. Desde luego, Eduardo. No he precisado más su relación con Castro por citar el dato de memoria. Es interesante el radicalismo de muchos de los pioneros de la aviación: Ruiz de Alda, Rada, Hidalgo de Cisneros, D´Annunzio, Ramón Franco, hasta el mismo Lindbergh. Y por supuesto el caso de Bayo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Al tal Greco no lo tenía.

    Habrá que leer sobre él

    Buen post.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Debió de tener una vida aventurera. Hizo muchos saltos como paracaidista en la España de los años veinte.

    Saludos y sea usted bienvenido, señor de Santillán.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA COCINA DE SANTA TERESA

No había mucho para aparejar una mesa a finales del siglo XVI. Los alimentos eran poco variados, escasos y caros. Los malos caminos, las alcabalas, las sisas y el intervencionismo municipal sobre tratos y contratos no facilitaban ni los abastos ni los precios bajos. Muchos españoles del tiempo de los Austrias se iban a dormir con las tripas desasosegadas. En los escritos de santa Teresa de Ávila hay algunas noticias sobre víveres y cocina. Nadie ha demostrado que la mística y la santidad sean incompatibles con los pucheros.

Aunque las Constituciones de las Carmelitas Descalzas, dispuestas por santa Teresa, imponían con claridad la prohibición de comer carne, había situaciones en las que se daba licencia para su consumo Así, en marzo de 1572, pedía a su hermana, doña Juana de Ahumada, unos pavos para las monjas de la Encarnación de Ávila. A inicios de 1573 daba las gracias por el envío de sesenta y dos aves para unas monjas enfermas del mismo convento. En octubre de 1576 escribía al P…

PROTESTANTES DE EL CENTENILLO

Los ingleses explotaban las minas de plomo de El Centenillo, a pocos kilómetros de La Carolina, ya en Sierra Morena. Allí estaba instalados los Haselden, una familia inglesa, que corrió aventuras y trabajos en el pueblo y la comarca. Entre sus componentes podemos recordar a Arthur Haselden. Don Arturo, conocido así por el paisanaje, fue secuestrado en 1874 por unos facinerosos que obtuvieron un cuantioso rescate de 5.800 libras. En esos tiempos, Andalucía podía ser un lugar peligroso. Su hija, Mary Ethel Haselden, llamada por los del pueblo "doña Eze", según leo en Luis García Sanchez-Berbel, hacía proselitismo protestante entre los mineros, acompañada por una criada española llamada Flora y previamente catequizada. Llegó a existir en el poblado una iglesia de esta obediencia. Allí, los ingenieros ingleses y algunos mineros convertidos cantarían los domingos sus himnos como si estuviesen en Gales o en el Yorkshire. Entre los neófitos destacó un vecino llamado Raimundo Parril…

CORTIJOS

Por mucho que algunos digan lo contrario, hay cortijos en Andalucía desde los romanos. José María Blázquez afirma que los fundi, que bien podemos emparentar con los cortijos, comenzaron a proliferar a finales del siglo II, para adquirir plena importancia a partir del IV, aunque no sólo en Andalucía sino también en la Meseta donde eran, incluso, más ostentosos. En tiempos difíciles constituyeron enclaves autosuficientes, cercados de muros sólidos, para mejor resguardo de las bandas de merodeadores, y bajo el gobierno de terratenientes con mando en plaza, fuente de autoridad patriarcal sobre sus esclavos, colonos y libertos.



Cuando el Imperio Romano de Occidente se hundió, en el siglo V, sólo permaneció, en palabras de FW Walbank en su obra La pavorosa revolución, lo que estaba arraigado en la tierra: el cultivo de la viña, las antiguas fronteras, las murallas de las ciudades y los edificios. Yo añadiría que también los cortijos. Fueron los parientes pobres de los monasterios y de los ca…