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EL PRECIO DEL AZÚCAR EN EL SIGLO XVII

Era un producto muy caro en el siglo XVII. Se vendía en boticas y droguerías. En 1681 una libra, casi medio kilo, costaba en Quesada tres reales y medio y una onza se vendía a doce maravedíes. Como elemento de comparación, para valorar su alto precio, es conveniente saber que, en la misma villa, el jornal de un trabajador del campo era de dos reales. En tiempos de Felipe IV una onza de azúcar candé valía diez maravedíes. En esa época, buena parte del azúcar comercializado en España procedía de Motril, Salobreña, Lobras y Adra. Su precio por arroba era el siguiente:  el principal a 45 reales; el de guitas a 41 reales; el que llaman quebrados a 37 reales y el mascabado o moreno a 25 reales. Además de los citados, en Jaén se vendían, en 1627, otros tipos de azúcar como el de retama, a 40 reales la arroba, el azúcar candé de Lisboa, a cinco reales la libra, y el candé "de la tierra", procedente de la costa de Granada, a tres reales y medio la libra.

Los datos de Quesada en: Javier Soriano Muñoz, Quesada durante el reinado de Carlos II, Jaén 2003.

Comentarios

  1. Todo un lujo en aquellos tiempos querer endulzarse uno la vida.
    Un saludo.

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  2. Supongo que había otros productos con los que endulzar como la miel que también sería carísima, me acuerdo del paloduz, una rama de arbusto, muy dulce que los chicos mascaban mucho en mi infancia, a mí nunca me gustó o el hinojo que también mascábamos cuando íbamos por el campo, claro que entonces éramos casi como los pieles rojas.
    Un saludo.

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  3. Y ahora tan buen precio que es.
    Yo siempre tenía en mente que era caro y un día tuve que ir por azúcar y harina y en cambio encontré muchísimo mas cara la harina que el azúcar.
    Saludos.

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  4. Muy caro el precio del azúcar con el comparativo que haces con el salario de un trabajador del campo. El azúcar candé de Lisboa solo lo probarían los ricos. La "dulzura" es cara, ya se sabe.

    Saludos

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  5. el precio de las cosas ha cambiando mucho. En particular el de los alimentos, ahora mucho más bajos en términos relativos.

    Saludos, don Cayetano.

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  6. La miel era, desde luego, el edulcorante más difundido. Y no tengo datos sobre sus precios en el siglo XVII. No debía, como usted dice con acierto, ser muy barata. Los medios para conseguirla en panales silvestres eran muy arriesgados. Sí tengo referencias sobre colmeneros de esa época.

    Saludos, amigo Eduardo.

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  7. Lo relativo del valor de las cosas. Ya pensaron sobre eso los de la Escuela de Salamanca.

    Saludos, doña Mari-Pi- R

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  8. Y la gente de lustre parece que era muy golosa.

    Saludos, doña Ambar.

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  9. Supongo que el uso de la remolacha a partir del S. XIX y la mejora de los procesos industriales habrán sido la causa del abaratamiento en el precio respecto al del siglo XVII. Imagínese hoy un kilo de azucar, a precios de entonces, rondando, pongamos que a 40 o 50 euros. Ni un merengue podríamos tomar.
    Un saludo.

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  10. Y según tengo entendido, así lo leí estudiando la época de Shakespeare, algunos se ennegrecían los dientes como signo de distinción, de que consumían azúcar y dulzainas.
    Un saludo,

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  11. LA remolacha azucarera, como usted bien refiere, cambió radicalmente la producción y el mercado del azúcar. Respecto a los precios, su ejemplo es muy acertado. Un pastel sería tan caro como los productos más refinados de la época.

    Saludos, amigo DLT

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  12. Es muy interesante lo que usted aporta al respecto. Por otra parte, las dentaduras en buen estado eran muy escasas en la época.

    Muchas gracias por su comentario, doña Carmen. Mis saludos.

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